Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): Hoy en día, la falta de inclinación de los adolescentes hacia la oración es una preocupación seria para muchas familias. Conocer el deber religioso de los padres, junto con la adopción de métodos educativos adecuados, constituye la hoja de ruta para superar este desafío. A continuación, el Hoyatoleslam Tabatabai, con base en la fatua del Ayatolá Jameneí, explica la respuesta a esta importante pregunta.
Pregunta:
Tengo una hija de trece años que, por más que insistimos, no hace la oración y no hace caso a sus padres. ¿Cuál es nuestro deber al respecto?
El Hoyatoleslam Tabatabai, al referirse a la fatua del Ayatolá Jameneí sobre este asunto, afirmó:
El deber principal de los padres en este ámbito es «ordenar el bien y prohibir el mal» (Amr bil-Maruf wa Nahy anil-Munkar: el deber de exhortar a lo correcto y disuadir de lo reprobable); sin embargo, la recomendación enfática es que procuren entrar por la vía del cariño y que familiaricen más a su hijo con el amor divino. En este ámbito, también pueden recurrir a la ayuda de los especialistas correspondientes.
Si la llama del amor divino se enciende en el corazón del adolescente, si Dios quiere (In sha Allah), él mismo se convertirá en alguien que reza. Pero si no existen la conciencia y el conocimiento necesarios, por mucho que insistan, no podrán obligarlo a realizar una oración con presencia del corazón (Hudur al-Qalb: concentración y atención plena en Dios durante la oración); y si lo obligan por la fuerza, esa oración no estará acompañada de presencia del corazón.
En cambio, si logramos encender el amor de Dios en su corazón, puesto que la naturaleza innata (fitra) del ser humano acepta el amor de Dios y anhela alcanzarlo, y si, al menos en la medida de nuestras posibilidades, le presentamos a Dios con un rostro afectuoso, entonces obligaciones religiosas (Fara’id) como la oración y el ayuno (Sawm: abstención de comer y beber desde el alba hasta el ocaso) le resultarán muy llanas, fáciles y placenteras.
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